Areté

Dirección: C/ Mediterráneo, 1 (Edif. Mediterráneo) - Marbella
Tel: 952 777 334 

• TIPO DE COCINA

   Tradicional

• HORARIOS

    -

• PRECIOS

   de 20€ a 30€

 

 

La diversidad de restaurantes y de tipos de cocina que ofrece la ciudad de Marbella es innegable. Basta darse una vuelta por el mismo paseo marítimo para darse cuenta de la oferta de cocinas que ofrecen los restaurantes allí ubicados.

Areté es la obra de Carmen Cuevas, nutricionista, y de su esposo, Agustín Arroyo, un conocido médico psiquiatra de la ciudad. Ambos procuran que su establecimiento ofrezca un nuevo concepto de restauración, un concepto que no es el que abunda en esta localidad. La mayor preocupación de esta entrañable y cariñosa pareja es hacer que el cliente se encuentre relajado y satisfecho casi desde el mismo momento de sentarse en la mesa.
La filosofía gastronómica de Areté es cubrir todas las necesidades dietéticas que cada comensal tiene, de ahí que su carta sea una magnífica adaptación de alimentos, sabores y texturas a cada caso particular, haciendo especial hincapié en los platos adaptados a las personas celíacas.
La tranquilidad que se transmite a quienes no pueden tomar gluten es total, ya que el propio personal de cocina está más que concienciado de lo que se puede y de lo que no se puede hacer en cocina, con todos los utensilios incluidos, a la hora de preparar un plato para estas personas. Areté es de los restaurantes más recomendados en todas las páginas y guías destinadas a los celíacos.

Hace unos meses recibí algunos correos donde se me instaba a que gastronómicamente hablara de esta enfermedad y de las privaciones a la hora de acudir a un restaurante que tenían quienes padecen la enfermedad. Pues bien, después de mi último almuerzo en Areté y de probar los platos especiales para celíacos debo reconocer que culinariamente estaban impecables y que la diferencia con otros de la carta estaba sólo en los condimentos.

Menú degustación

El establecimiento dispone de dos ofertas distintas, un menú degustación que se confecciona el propio comensal, es decir, escogiendo un primer plato, un segundo, postre y copa de vino (20 euros) y la carta, una carta donde al lado de cada plato, y son muchos, aptos para celíacos figura un pequeño símbolo.
Las verduras y los arroces cremosos son las especialidades más llamativas de esta divertida y saludable cocina. No pueden perderse el carpaccio de calabacines y el ajoblanco de mango  y el cous-cous que cada viernes preparan. Son elaboraciones muy dispares entre sí pero que nos dan una idea del concepto de cocina de esta casa. La carta de vinos no es muy amplia, pero incluye alguno ecológico muy en la línea del restaurante.

Así fue el almuerzo

Me gustó el aperitivo que nos ofrecieron a base de una cazuelita con torta del Casar al pimentón y jamón. Después llegaron unos nidos de alcachofas con una velouté de gulas y huevas de salmón que estaban muy correctos.

Como primer plato, los chipirones rellenos de gambas y trompetas de la muerte con crema de rape resultaban demasiado contundentes, el relleno debía ser más etéreo y acompañar de esta manera a las trompetas de la muerte sin que perdieran parte de su sabor. Un diez por el arroz salvaje a la crema de queso Cabrales. Muy aromatizado, fácil de tomar y con un punto de cocción, repito, sobresaliente. La tarta de amapolas con hilos de caramelo resulta curiosa, pero es un postre que sigue necesitando un mayor refinamiento.