Los hoteles de bajo coste encuentran huecoUn informe señala un crecimiento de las ventas de estos establecimientos, que se han triplicado en seis años, en un 21% |
| 05/03/2009 - 10:45:23 | P. MARTÍNEZ/ C. CALVAR |
La cadena Accor, que opera en el segmento de bajo coste con las marcas Ibis y Etap, cuenta con dos establecimientos en Málaga. / F. GONZÁLEZ
Convertir en oportunidad la actual situación económica es el reto a superar por la industria turística. El segmento de los hoteles de bajo ha encontrado en esta coyuntura la horma de sus zapatos. Los últimos datos de la consultora DBK constatan un crecimiento en las ventas, que cifra en un 21% tras superar los 170 millones de euros en facturación durante el pasado año. Estos indicadores revelan que se trata de uno de los segmentos turísticos más dinámico. De ahí el aumento constante de la oferta. Este informe destaca que sólo en los dos últimos años se han inaugurado una treintena de establecimientos, y supusieron 134 hoteles en 2008, con más de 10.500 habitaciones. Esta cifra triplica la oferta que existía en 2002. Sin embargo, este segmento no ha tocado techo. Durante este ejercicio y el próximo, la consultora DBK prevé que se pondrán en marcha otro medio centenar de establecimientos hoteleros baratos. Las últimas estimaciones apuntan a que al final de dicho periodo estarán operativos 180 establecimientos, que pondrán en el mercado unas 15.000 habitaciones. Estas estadísticas ponen de manifiesto que a pesar de la crisis este segmento ha superado las expectativas. Cabe recordar que el informe anual de DBK relativo a la actividad del low cost hotelero en 2006 vaticinaba que en 2008 el volumen de negocio sectorial podría situarse en torno a 160 millones de euros en 2007, un 10% más que en el año anterior, mientras que en 2008 podría superarse el crecimiento del 15%. De la radiografía de este segmento se puede constatar que se encuentra muy concentrado en Cataluña y Madrid, donde están operativos 65 hoteles que cuentan con el 28% y el 26% del número total de habitaciones, respectivamente. Aunque se aprecia una creciente orientación hacia localizaciones en centros urbanos, cerca del 70% de las habitaciones se encuentran en hoteles de la periferia de las ciudades. Las empresas que mueven los hilos de estos negocios también se localizan en pocas manos. Catorce son las cadenas dedicadas a la gestión de hoteles de bajo coste, de las que cinco de ellas comenzaron su actividad en el último lustro. Las que encabezan el ránking son Accor, que cuentan con dos hoteles en Málaga de su marca Ibis; Express by Holiday Inn, que también está a punto de abrir otro hotel en la capital en las cercanías del aeropuerto; Louvre Hotels, Domus, y Áreas. Ellas concentraban hasta el pasado mes de octubre el 80% de las habitaciones. Sin embargo, numerosos grupos hoteleros miran hacia este nicho de mercado, entre ellos Globalia, que se encuentra inmerso en una etapa expansiva estando previsto que se incorporarán nuevos operadores al mercado y que las principales cadenas que ya operan en el mismo ampliarán su red. El perfil medio de los hoteles de bajo coste en funcionamiento en octubre de 2008 muestra un hotel de tres estrellas, inaugurado antes de 2003, con una capacidad de entre 50 y 100 habitaciones, y un precio medio de la habitación doble inferior a 50 euros por noche. El informe prevé que, pese a la crisis económica y su impacto sobre el turismo, muchos de los clientes optarán por los establecimientos de bajo coste, de cara a lograr una contención del gasto. Fin a la cultura del exceso En este sentido, un estudio realizado por The Economist y la central de reservas Amadeus entre ejecutivos y directivos de empresas confirma que este colectivo tendrán que economizar. Más de la cuarta parte, el 28%, creen que sus empresas rebajarán la categoría a la hora de alojarles y contratarán habitaciones en hoteles de tres estrellas en lugar de cuatro o cinco. El 36% también creen que este año se iniciará una tendencia por parte de los directivos a viajar en clase turista y olvidar la bussines. El sector hotelero sufrirá un problema adicional, y es que los ejecutivos también esperan que sus viajes sean más breves. Si en 2008 la estancia media del 11% de los directivos fue de sólo una noche, este año el porcentaje aumentará hasta el 16%, según la encuesta. El 46% creen que sus firmas reemplazarán las salidas más largas y costosas por el uso de nuevas tecnologías como la videoconferencia. El 24% prevén que sólo podrán realizar viajes vinculados a la generación inmediata de nuevos negocios, y el 33% pronostican que habrá un recorte de los desplazamientos entre el personal junior. El estudio subraya que la presión para imponer este cambio de hábitos no sólo provendrá de los directores financieros y de su interés por mejorar las cuentas de resultados. También de los accionistas, abochornados en algunos casos por la cultura del exceso en que cayó el mundo empresarial antes de la crisis. En este contexto, el precio del alojamiento será un factor disuasorio a la hora de optar por un hotel u otro. El 45% de los encuestados opinan que las tarifas serán «totalmente decisivas» y otro 36% las consideran un «factor importante a tener en cuenta». Para el 61%, eso traerá como consecuencia que la mayoría de viajeros recurrirán a establecimientos de alguna cadena hotelera que ya conocen y en la que confían.
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